El 14 de abril se celebra el aniversario de la proclamación de la Segunda República, este año el 77º. En el pasado año 2007 la opción republicana entre los españoles creció porcentualmente (y por tanto en personas abierta y declaradamente republicanos) a niveles muy altos. Sin embargo, la cuestión es en qué modo son republicanos los que hoy día se han expresado claramente dentro de esa opción.
Diré que la petición de una Tercera República debe ser sopesada seriamente. Yo soy partidario de ella, pero esta ha de contraer cambios sustanciales. Siendo serios, el rey Juan Carlos I ha creado un sistema de monarquía parlamentaria que funciona como una República. El jefe de Estado, el Rey, nombra gobiernos, deroga y promulga leyes, se dirige al Estado en momentos especiales, representa a España en el extranjero… Pero el que gobierna haciendo leyes y decidiendo casi todo es el jefe de gobierno, que en España llamamos presidente, aunque en realidad sería un Primer Ministro, ya que esto es una monarquía. En la política más activa el Rey no actúa, que sepamos. Pero la monarquía contrae peligros y gastos. Actualmente Juan Carlos gobierna a modo de República, como hemos dicho, y tal vez su hijo lo haga, o no… Alfonso XII también dejó una monarquía parlamentaria establecida, pero su hijo Alfonso XIII quería más participación de gobierno y acabó apoyando la dictadura de Miguel Primo de Rivera. Pero no voy a extenderme en las razones por la cual soy partidario de una República, quien lo sea también tendrá sus propias razones meditadas.
Pues aceptando que esto funciona como una República, la cuestión está en que si se pide la Tercera República se debe pedir con un tamiz más social. Es más se debería recuperar el artículo de la Constitución de 1931 que decía “España es una República de trabajadores”, bueno, quizá con un enunciado más elaborado y preciso en lo que se quiere establecer. ¿Por qué? Pues porque los problemas de España en determinados temas no son tanto culpa de los gobiernos que se elijan, si no de sus empresarios. Que España sea uno de los países con los sueldos más bajos de Europa, las casas más caras, mayor número de trabajo basura, etcétera, es cosa de ellos. La patronal representada por la CEOE han sido mal acostumbrada desde hace décadas y tienen poder de influencia suficiente para que los diferentes gobiernos siempre legislen dándoles ventajas.
No voy a hablar de la época dorada del empresariado en el franquismo, pero sí diré que la transición hipotecó a los trabajadores. Nicolás Redondo afirmó en una conferencia hace pocos años que en los años de la transición, sobre 1976 ó 1977, España estaba reconocida por diversos organismos internacionales como el tercer país con el mayor número de conflictos laborales, huelgas y conflictos sociales. Nuestra transición a la democracia coincidió con la crisis económica ocasionada por una mala gestión de la dictadura y la crisis del petróleo de 1973. Por ello el proceso estaba amenazado con una involución a la dictadura a causa de tantos conflictos sociales motivados por una economía mala. Se pudo ver en 1981 con el golpe de Estado fallido de Tejeros. Por eso se convocó los Pactos de la Moncloa en 1977. Se reunieron gobierno, empresarios de la CEOE y sindicatos. Los sindicatos mayoritarios, pues la CNT se negó a participar de lo que se consideró una serie de concesiones excesivas y una colaboración que no deseaban, quizá se equivocaron de estrategia, eso ya es a juicio del que lea. Lo que se acordó es que los sindicatos no promoverían más huelgas y manifestaciones, que enfriarían los aires sociales del momento y aceptarían que no se subiesen los sueldos, en favor de que el empresariado pudiera recuperarse y con ello mejorar la economía, lo que podría salvar el proceso de la transición. Con el tiempo, se esperaba, los empresarios corresponderían mejorando las condiciones laborales y salariales hasta alcanzar los niveles de centreoeuropa.
Sin embargo, pasaron los sucesos de 1981 y en 1982 la democracia estaba tan consolidada como para nombrar a un gobierno socialdemócrata, el del PSOE. La CEOE no mejoró nada en lo social, y el gobierno, teniendo tan cerca1981, no ejerció demasiada presión. Por ello UGT y CCOO convocaron la primera huelga general de la democracia contra un gobierno socialdemócrata. Desde ahí a nuestros días lo único que se logra son pequeños remiendos, pero siempre unas leyes que en general favorecen a la CEOE. De ahí los sueldos mínimos bajos, las facilidades de despido, las hipotecas altas, los contratos basura… y todo eso siempre razonado por los ideales de la CEOE: de que si se cambia eso nos vamos a la ruína. ¿A la ruiína de quién? Pues de llos, que se creen que son la única España que existe. Por ello, habría que ser valientes y pedir que se les corte las alas, tal como han hecho en Francia con el gobierno de Villepin, o como se hizo en 1968. Que en España se pueda alcanzar los niveles de vida de otros lugares Europa Occidental, o simplemente que se distribuya mejor el estado de bienestar y sus beneficios.
Todo este asunto es mucho más complejo, pero no me quiero extender, sólo dejar constancia de que si se pide una Tercera República esta ha de ser con unos objetivos, pues si este objetivo sólo es que no haya Rey, no se cambia nada, ya que la monarquía parlamentaria actual actúa como República. No basta con declararse republicano, sino con ser consciente de qué se quiere conseguir mediante la República. Estando en los niveles más altos de republicanismo desde 1978 – 1981, no basa sólo con conseguir más gente republicana, sino con una concienciación y un programa de objetivos. O quizá, como hacen algunos partidos y sindicatos republicanos o filorrepublicanos, una concienciación de ciudadanía y una cultura desarrollada, basada en los más puros sentimientos plenamente democráticos y de igualdad entre ciudadanos a todos los niveles.
Daniel L.-Serrano.

2 respuestas hasta ahora ↓
1 Rase // 18 Feb 2008 a las 3:47 pm
Las encuestas van reflejando el sentir de la población española, que se vio abocada a una solución salomónica en el momento de la transición.
la monarquía fue la mejor opción que se pudo dar en su momento, la transición, eso creo yo, firmemente.
Ahora tenemos el futuro abierto, seremos lo que los españoles queramos ser, y no es una perogrullada, la nación española sí goza de soberanía, sí tiene ese poder de decisión que se quieren arrogar las comunidades autónomas. Pero aunque me encantaría que mi nación acabase en una forma de gobierno republicana, es algo que no se puede plantear a la ligera, no podemos volvernos profesionales de los referndums al modo quebequés. España será republicana, porque es la tendencia natural de los pueblos, porque las monarquías son vestigio del pasado y terminarán por desaparecer.
Pero tal vezz lo vean nuestros ojos y tal vez no. Es imposible predecir cómo va a evolucionar la sociedad. El cómo lo hará la monarquía es más sencillo, se irá desgastando, parece que por momentos más rápido.
Lo de la “república de trabajadores” , me preocupa enormemente, Daniel, es un retroceso volver a las terminologías totalitarias de principio de siglo pasado, sea cual sea su tendencia política. El lenguaje marxista es otro vestigio que desaparcerá, seguramente antes que la monarquía. España será una república de ciudadanos libres e iguales, que unos serán, trabajadores, otros jubilados, otros rentistas, porque tal vez les tocó la lotería, otros pensionistas porque tal vez tienen una minusvalía, etc. Por cierto, si eres empresario no serás español o qué. No cometamos los mismos errores, La República es de todos, los de derechas y los de izquierdas, y en España no habrá normalidad hasta que no hay los porcentajes normales de cualquier país de republicanos de derechas y patriotas de izquierdas.
Coincido plenamente con Julián en el modelo de República, la francesa es mi preferida, no en vano el original siempre es mejor.
Vive la Republique ¡¡¡
2 Por la III República en su 77º Aniversario « Jon Kepa // 13 Abr 2008 a las 11:13 pm
[…] todos los escritos que he encontrado hablando sobre este aniversario me quedo con este de Disemdi que os […]
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