Siempre he tenìdo èsta debilidad, lo admito y es que cuando veo un libro delante de mì, no puedo evitar el echar una ojeada al tìtulo y al resumen para ver de què va, eso mismo me ha pasado hoy al entrar en el despacho para limpiarlo como todos los dìas y ver encima de la mesa un libro, leo el tìtulo “Hijos del corazòn” Guìa ùtil para padres adoptivos, de Javier Angùlo y Jose Antonio Reguilòn.
Me hizo recordar cuando hace màs o menos un año, me contabas que te ìbas unos dìas de vacaciones y yo como siempre de cachondeìto te decìa: eso, eso, a descansar….pero tu cara se iluminò de una forma especial cuando me empezaste a contar que , ìbas a Etiopìa a buscar a tu hijo M., un niño morenito precioso, todas las trabas que tuvìsteis que superar, papeleos tràmites, vacunas, etc, etc….., era tal tu emociòn y energìa que emanabas , que daban ganas de hacer lo mismo que tù.
Lo que màs me llegò al alma era saber que ya tenìais màs o menos a vuestros dos hijos criados y que en cierto modo se sobrentiende, que no necesitàbais uno màs en la familia y que en realidad lo hacìais porque era vuestro deseo de todo corazòn.
Cuando volviste daba gusto escucharte contar como cada uno de los dìas que pasàsteis allì, lo dedicàsteis a construir entre todos los que fuìsteis, unos aseos y duchas, se te notaba cansado pero feliz y satisfecho con el trabajo hecho.
De vez en cuando te pregunto por èl y como todo padre orgulloso de sus hijos, me enseñas alguna foto, me hablas de sus logros y de lo bien que se ha adaptado a su nueva vida y familia.
Hoy mi pequeño homenaje para tì, J.S., para tu familia y para todos los que como vosotros, hacen posible que seres inocentes como M., que el ùnico pecado que han cometìdo , por llamarlo de alguna manera, es haber nacìdo en el sitio equivocado , tengan una vida digna y una posibilidad de ser felices, de sentirse querìdos y ante todo personas.
Vaya tambièn mi protesta, para todos los que ponen tantas trabas e impedimentos y comercializan con la vida de seres indefensos, anteponiendo el egoismo y la avaricia a la vida, sin importarles las consecuencias de sus actos, no hagan las cosas tan difìciles y pensemos màs en que cada segundo cuenta y que puede ser la diferencia entre la vida y la muerte para muchos de ellos.
Por haber nacido en el sitio equivocado por Terremoto.
31 Marzo 2008 por admin ·
1 comentario
Imprimir este artículo
Etiquetas: Educación
1 respuestas hasta ahora ↓
1 Julián Juan Lacasa // 3 Abr 2008 a las 10:27 am
No es fácil adaptarse a otro sitio ni que te acepten a la primera. Este es el caso de miles y miles de personas en todo el planeta, incluso entre gentes del mismo país que van de una ciudad a otra, o como la gente del pueblo que emigraba a la gran ciudad. En cada familia tenemos parientes en estos casos, sea el tío lejano de América, de Europa o del pueblo que emigró a la ciudad pero ha vuelto a su lugar natal…
Dejar un comentario