Disemdi

Diario semanal digital

Disemdi header image 2

Consecuencias de no tomarse las pastillas por Pott.

12 Mayo 2008 por Poot · Sin comentarios Imprimir este artículo Imprimir este artículo

Muy buenas, acólitos/as:  
Os contaré una historia de hace un par de años:
Empieza con un joven, a la razón un servidor, que salió de su casa con un azadón en la mano y montó en su bici. Recorrió medio barrio con ese instrumento en la mano (el azadón) hasta que encontró a sus amigos, y luego, juntos, fueron a un parque cercano, pues su intención era proveerse de tierra para un trabajo escolar.
Dicho y hecho, cogimos un buen sitio y allí clavamos el instrumento (…) para extraer la tierra. Como no podía ser menos, alguien tuvo que llegar a darnos por culo, en sentido figurado.
- ¿QUIÉN? ¿QUIÉN? ME MUERO DE GANAS DE SABERLO (ironía)
Bueeeeeeno, te lo cuento. Pero antes, debo describir el lugar al que habíamos ido.
Imaginaos un páramo desolado. El antaño precioso parque, ahora convertido en un cuarto de baño para mascotas caninas. Es el típico lugar de cuyas paredes no se puede saber su color, debido a los graffitis. El típico parquecito apodado “Yonkozona”, debido a que las drogas mas duras van allí a encontrarse con sus brazos, narices o agujeros anales preferidos. En definitiva, el típico parquecito abandonado por el Ayuntamiento, que a nadie le interesa y que nadie admira. No era un parque para enseñar a tu abuela del pueblo, cuando viene de visita, vamos.
Bueno, pues allí estábamos nosotros, con un apero de labranza, descargando nuestra adrenalina contra un pobre e indefenso agujero del suelo, por turnos.
De pronto, Todos a la vez sentimos una presencia que se aproximaba. La “presencia”, que más que eso, era una impresentable, dio un par de vueltas alrededor nuestro con aire disimulado, momento que aproveché yo para fijarme en ella. Era una mujer de mediana edad, con toda la forma corporal de una pera, para que nos hagamos a la idea, y con una pequeña radio portátil en la mano (en plan Transistor-de-50-céntimos).
La manera en que iba pertrechada esa pobre inmundicia humana, no era menos sugerente. Llevaba un pantalón con “pintillas” de elegante, de esos que no muestran marca ninguna (es decir, comprado en “Confecciones Maripili”), y una camisa burdeos sin mangas que lo último que hacía era quedarle bien. Mi teoría posteriormente postulada era que esa mujer había encontrado esa camisa en su armario por la mañana y había decidido hacerse pasar por “segurata” (del parque…).
Bueno, se nos acerca la mujer y nos pregunta con aire de interés:
-         ¿Qué hacéis?
Y yo, con mi mejor cara de “soy-un-niño-bueno-váyase-ya” le contesté:
-         Aquí, cogiendo tierra para un trabajo del colegio
Pensábamos que era la típica mujer amable que habla con la gente por la calle y a veces da caramelos a los niños chicos, o quizá, que era la típica mujer a la que le interesan los adolescentes por uno u otro motivo (…), pero lo que ninguno de nosotros se atrevía siquiera a sospechar, era lo que nos dijo, que pasará a los anales de la historia como la norma inventada más descarada del siglo XXI y parte del XXII:
-         Pues aquí no se pueden hacer agujeros
¡¡Y se quedó tan pancha!! ¿Por quién demonios nos tomaba?
Tras un par de discretos “ah ¿no?” por nuestra parte, que evidenciaban que le habíamos pillado un farol como una casa, la mujer permaneció allí, sin moverse, durante 5 ó 6 minutos, mientras nosotros seguíamos cavando y haciendo, en definitiva, lo que nos salía del miembro. Ella estaba causando una situación bastante violenta, delante nuestra, como esperando algo, y todos nosotros en silencio, conteniendo la risa floja, y los insultos velados que casi fluían de nuestras malvadas mentes.
Al rato, al ver que no nos habíamos replegado a su infructuosa orden, se alejó de nuestro grupo (momento que aprovechamos para reír a carcajadas ruidosa y descaradamente, todo sea dicho) y se acercó el teléfono móvil a la oreja, mirándonos furtivamente, como para que creyéramos que iba a llamar a la policía.

>>>>Hipótesis nº 1:
>>>>Mientras tanto, en la Comisaría Central de una ciudad andaluza…
>>>>(Riiing, Riing)
>>>>- Comisaría, ¿dígame?
>>>>- Sí, hola, verá, unos niños están haciendo un agujero en un parque.
>>>>- ¿Cómo? ¡Oh, Dios mío, voy para allá!
(Poco probable…)

>>>>Hipótesis nº 2:
>>>> Mientras tanto, en la Comisaría Central de la ciudad antes mencionada…
>>>>(Riiing, Riing)
>>>>- Comisaría, ¿dígame?
>>>>- Sí, hola, verá, unos niños están haciendo un agujero en un parque.
>>>>- ¿Y qué le hago, señora? ¡Búsquese alguna amiga!
(Sin comentarios)
A pesar de lo poco factible que resultaría que la policía  iba a venir a detenernos a nosotros, teniendo a 20 metros una pandilla de heroinómanos en plena “sesión estupefacientil”, la mujer pretendía que nos lo creyéramos… ése fue el primer, pero no último, acto de patetismo de esa pobrecilla a la que ahora estoy, no sin cierto rencor, despiezando moralmente.
Por otra parte, no sé si es peor llamar al Buzón de Voz y fingir que estás con la policía, o llamar tantas veces a la policía que pase de ti, el caso es que una de las dos circunstancias frustró a esta señora, que, dado que los cuerpos del orden no estaban de su parte, decidió tomarse la justicia por su mano… (igual que “Padre Coraje”, pero más deprimente y sin una motivación definida)

>>>>Hipótesis de Pott:
>>>>Mientras tanto, dentro del cerebro de semejante experimento fallido de la humanidad…
>>>>NEURONA Nº1: AY!
>>>>NEURONA Nº2: OUCH!
>>>>NEURONA Nº1: ¡Mira por dónde vas!
>>>>NEURONA Nº2: Un momento…
>>>>NEURONA Nº1: AYYY…¿Qué?
>>>>NEURONA Nº2: ¡Hemos chocado! ¡Hemos hecho contacto!
>>>>NEURONA Nº1: Eso quiere decir que… ¿Hemos tenido una idea?
>>>>(Ambas se giran hacia la cámara con cara de miedo)
 
(lo que realmente pensó la ”mujé”: “un momento…intentaré infiltrarme en su grupo utilizando la jerga juvenil que había en mi infancia, a ver si así me hacen un remoto atisbo de caso”)
Total, que se nos acerca y nos interpela:
-         Hey, chicos (sólo le faltó decir “coleguillas”)
La miramos todos con cara rara, sorprendidos de que no se hubiera ido todavía, y ella siguió con su discurso premeditado:
-         Yo sé que este parque no está muy…”guay”, pero hay que cuidarlo, yo sé que tiene muchos agujeros, pero hay que procurar no hacerle más…
(Segundo acto de patetismo de esta “engendra” en lo que iba de día)
Y, claro, nosotros no íbamos a hacerle caso a alguien que nos hubiera dicho la palabra “guay”, vamos, que tenemos una reputación que mantener…
Al final, mostró su desesperación, la típica táctica de dar pena (utilizable para casi todos los ámbitos de la vida…). Se nos vuelve a acercar y, la que antes había sido una prepotente y chulesca “segurata”, se transformó en…
…Un sollozante despojo (hé aquí el tercer gesto de patetismo por parte de esta señora):
-         Venga ya, es que ya estoy harta, os he dicho que dejéis de hacer agujeros y no me hacéis ni caso…
(Mientras tanto, dentro de nuestras lindas cabecitas): “sí, ése es un breve resumen de lo que ha pasado”
-         … Es que ya no puedo más, a mí me han dicho que tengo que cuidar del parque y que no se pueden hacer agujeros…
“vale… ¿Quién te lo ha dicho, tu amigo invisible?”
-         …Y, encima, ahí vienen otros cuatro chavales a coger más arena…
Ante esta última afirmación de la tiparraca (joder, le tenía que hacer preguntado su nombre, que ya no me quedan sinónimos), levantamos las cabezas como suricatos y, en efecto, así era, 4 amigos más venían, decididos a extraer el sólido elemento de las entrañas de ese agujero, cosa que hicieron de inmediato.
Ante la aplastante evidencia de su falta de autoridad, la mujer se alejó mucho de nosotros y fue a sentarse en una silla de plástico, como una vigilante de la playa, pero en una silla que tenía toda la pinta de haber sido “reciclada” de un contenedor de basura. Una vez más, no nos habíamos dejado doblegar por lo pirado que está el mundo.
Que la Libertad Individual os acompañe,
Pott

106 veces vista

Etiquetas: Humor

0 respuestas hasta ahora ↓

  • No hay comentarios todavía... Escribe algo rellenando el formulario que está más abajo.

Dejar un comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>