Creo en el dorado de tus palabras
también en las catacumbas donde duermes,
creo en el cielo naranja si lo quieres
y en la cama si me abrazas.
Baila en mis oídos, hazme la foto,
escúpeme en los pies o grítame,
esculpe la cruz donde expiraré,
ruboriza con tu cuerpo mis ojos.
Creo en lo que vives, vivo donde respiras.
Respirar es difícil entre hienas y abacerías.


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