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Se hace saber por avalgar

17 Junio 2008 por abel_editor · Sin comentarios Imprimir este artículo Imprimir este artículo

-Sepan que las noticias no tienen otro interés que los ingresos económicos (directos o indirectos, como la reputación) para los que han sido diseñadas.
Eso se aplica a casi todas las de pago y a muchas de las gratuitas. Ojo: no confundir gratuitas con licencias de libre distribución. Quien corre con los gastos de libre distribución -ya lo he dicho muchas veces- es el propio re-productor. ¡A la mierda Creative Commons!
Pero, ¿qué es esto? ¿Un artículo a favor del (C)opyright?
Pregunta retórcida.

Sigo:
-Sepan que, tanto el ecologismo ‘porque sí’ como el marxismo ‘porque sí’ tienen flacos argumentos, sobre todo porque no tienen argumentos. De lo que se sigue que: las opciones no son CONTAMINAR / NO CONTAMINAR; las opciones no son DESARROLLO vs. SUBDESARROLLO; REVOLUCIÓN INDUSTRIAL / REVOLUCIÓN NEOLÍTICA. Las verdaderas cuestiones no son de sí o no, positivo / negativo, por qué o por qué no… Se resumen, las verdaderas cuestiones, en CÓMO, CUÁNTO Y CUÁNDO.
-¿Cómo generar energía?
Respuestas malas:
-De forma renovable, idílica y maravillosa, sin dinero y sin transformaciones, y a ser posible, gratis.
-De forma petrolífera, tal y como se ha hecho siempre, a todo trapo y a tumba abierta.
-De una sola forma, sea cual sea esa forma, pero que no contamine.
Mal, mal y mil veces mal.
Respuesta razonable:
-Diversificando las fuentes de energía, aprovechando el equilibro entre lo mejor y lo peor de cada una, evitando la dependencia de una única fuente, dando a la gente información y no propaganda, decidiendo cuánto queremos contaminar (porque nada es 100% “limpio”).
Ya tenemos el cómo y el cuánto. Ahora, fijar los plazos para cuándo. No puede ser inmediatamente, porque nos vamos a la quiebra (si no se han dado cuenta, el dinero importa más que los otros factores, así que tienen que convencer a los tiburones de que nuestra ballena varada es para todos, y no para un oligopolio de escualos que nunca se ponen botas, sobre todo porque desayunan [con] ecologistas).
Refutación de la energía solar fotovoltaica tradicional:
-Requiere una inversión inicial considerable, y prácticamente “siembra” un campo entero de paneles solares, que sólo funcionan en la modalidad “todo o nada”: o generan electricidad, o no la generan en absoluto. Vamos, que o bien están a pleno rendimiento, o se produce un apagón que deja sin luz a medio cuarto de la red, lo cual da exactamente para 9 telediarios: 3 días x 3 telediarios que repiten las mismas noticias “nuevas” cada vez. Ah, otra cosa sobre las fotovoltaicas: su construcción requiere cámaras estériles a temperatura constante (¿gasto energético inicial? ¡Sí!), y las ventajas principales, a saber: la vida esperada (más de 4.000 millones de años de radiación solar) y la disponibilidad de la materia prima (el Silicio es el 2º elemento más abundante de la corteza terrestre) NO compensan SIEMPRE.
En cambio, un Australia ya se han desarrollado paneles solares semitransparentes, y una empresa suiza ha comprado la patente para toda Europa. El soporte donde se instalen puede ser flexible, y no necesariamente rígido como el panel fotovoltaico basado en el silicio.
Referencia: http://www.nature.com/embor/journal/v6/n3/full/7400370.html
-Estos nuevos paneles tienen una sola desventaja: el alto coste del Rutenio, elemento fundamental para su fabrición, aunque ya se está experimentando con la fotosíntesis artificial o ingeniería fotosintética para mejorar la relación coste-rendimiento.
-He aquí las ventajas (juzguen por sí mismos si compensan). Los paneles de rutenio se pueden apilar uno encima de otro y recubrir superficies curvas. No hace falta que funcionen al 100%. Si apilamos 10 capas, y la radiación es la de un día nublado, funcionarán -pongamos- 3 capas (30%) en lugar de quedarse a cero, como haría un panel solar tradicional. En cambio, en un día soleado, el rendimiento puede ser del 90 ó del 100%. Este sistema existe desde hace millones de años en las plantas verdes: sus células poseen cloroplastos, llenos de “tilacoides”, que son básicamente paneles solares en miniatura, apilados y envueltos en membranas biológicas. Como ejemplo natural, se conocen plantas en la selva amazónica que, pese a estar en penumbra (no llegan a las copas de los árboles, sino a unos pocos metros de altura), crecen sin ningún problema con un rendimiento máximo del 30 ó el 40%.
-Todo ello, además de las ventajas de la irradiación solar, extendería la zona en que se pueden aplicar estas técnicas mucho más allá del paralelo 35º (por ejemplo, el desierto de Almería), y en una ciudad cualquiera, incluso pasados los pirineos hacia el Norte, podríamos tener placas solares del tamaño y forma necesarios para convertir la radiación solar en energía eléctrica continua, sin interrupciones por “cielo encapotado”. Eso, sin desperdiciar en absoluto los días soleados, en que el rendimiento sería máximo.
-Por último, las centrales termoeléctricas parecen ser mucho más eficientes en términos de superficie ocupada, ya que con extensiones comparables a un campo de fútbol (muchísimo menos que las de una “plantación solar” convencional), pueden conseguir lo que ha estado a nuestro alcance desde la revolución industrial: con un juego de espejos se concentra la radiación solar para calentar un tanque de agua, hasta que ésta hierve y… ¡tacháaaan! El resto es una máquina de vapor como las de toda la vida: el vapor de agua hace girar una turbina, la turbina activa un electroimán que produce corriente, y el agua condensada (líquida otra vez) vuelve al tanque para seguir con el sistema, que ¡vaya hombre! no gasta ni un miligramo de combustible fósil en todo el proceso, ni emite contaminación gaseosa por ningún punto del circuito. Quizá en otro artículo pueda haber exagerado al decir que su desarrollo está bloqueado, pero viendo la necesidad a medio y largo plazo, creo que bajo las normas del capitalismo (50%-50%), productores termoeléctricos y empresas distribuidoras (como Endesa, que está en plena campaña por la “protección del planeta”), tendrían que avenirse a dicho reparto y no bloquear por un problema económico el sistema de abastecimiento diversificado que necesitamos para un desarrollo realmente sostenible.
-Combinemos eso con la racionalización del uso de los combustibles, primero en la industria, y luego en los servicios públicos, como el transporte, y ahorraremos gran parte de las emisiones mediante el USO, y no mediante la inversión PRIVADA en nuevas tecnologías LIGERAMENTE menos contaminantes.
Si han notado cierto tono de indignación es porque me fastidia que vayan por ahí engañando a la gente con la posibilidad de un mundo perfecto. Todavía no hay pruebas en contra de que el mundo se vaya a la mierda: el segundo principio de la termodinámica prevé la muerte térmica del Universo; sólo nos queda moderar el ritmo al que nos acercamos a ella.
Así pues, la utopía ecologista es eso: una utopía, y ni siquiera es recomendable acercarse a ella. No, si eso supone convertir el modelo basado en el fósil por el modelo basado en el “color verde”, y que viva la naturaleza. Me remito a los datos públicos sobre dependencia energética en nuestro país y generación de energía (50% fósil, 20% nuclear), para que dejemos de hablar de una vez de discusiones del “todo o nada”, y empecemos a ser conscientes de lo que es deseable y lo que es posible, para poder compatibilizar ambas cosas en un proceso de cambio que, eso sí está claro, es y ha sido cada vez más necesario desde los albores de la Revolución Industrial.
 

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Etiquetas: Ecología

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